Es una salsa tradicional mexicana con raíces prehispánicas que se caracteriza por su sabor único y su versatilidad en la cocina
En México, tenemos una gran variedad de salsas que son el alma de nuestra gastronomía, y cada una cuenta una historia distinta. Pero el pipián tiene un lugar muy especial por su sabor profundo y origen prehispánico.
Esta salsa, elaborada a base de semillas, principalmente pepitas de calabaza, chiles y especias, ha sido parte de la cocina tradicional desde tiempos ancestrales, cuando nuestros antepasados ya dominaban el arte de moler y combinar ingredientes del campo con maestría.
Con sus tonos verdes o rojos (dependiendo de los ingredientes usados), el pipián es una delicia que ha perdurado por generaciones y que sigue brillando en tamales, enchiladas, carnes, pescados y vegetales. Es una receta que conecta con nuestras raíces, con la tierra y con los sabores que nos definen como cultura.
¿Te animas a prepararlo en casa? Con unos cuantos ingredientes y mucho amor, puedes llevar a tu mesa un pedacito de historia mexicana. ¡Vamos a conocerlo a fondo y a ponerle sazón prehispánica a tu cocina!
COMPONENTES Y CARACTERÍSTICAS DEL PIPIÁN
El pipián no es cualquier salsa… es una joya de la cocina tradicional mexicana que conquista por su historia, sabor y versatilidad. ¡Checa sus componentes y una que otra característica que lo hace único y especial!
- Base de semillas tostadas y molidas: La estrella del pipián son las pepitas de calabaza, aunque en algunas regiones también se usan ajonjolí o cacahuate. Se tuestan ligeramente para resaltar su sabor y se muelen hasta formar una pasta espesa que da cuerpo y personalidad a la salsa.
- Diferentes tipos de chiles: Dependiendo de la variante, se puede preparar con chiles guajillo, ancho, pasilla, serrano, chilhuacle o una mezcla de varios. Estos aportan color, sabor y un toque de picor, aunque sin llegar a ser una salsa demasiado picosa.
- Especias bien mexicanas: El pipián se perfuma con una mezcla de especias como clavo, canela, comino, pimienta, orégano y ajo, que le dan profundidad y ese aroma casero que enamora desde la primera cucharada.
- Consistencia espesa y textura ligeramente grumosa: No es una salsa líquida, sino más bien aterciopelada y robusta, ideal para cubrir carnes, verduras o tamales sin escurrirse. Su textura le da una sensación rústica y auténtica al paladar.
- Sabor suave y poco picante: Aunque lleva chiles, el pipián suele tener un sabor equilibrado, delicado y ligeramente dulce, lo que lo hace perfecto para todos los gustos, incluso para quienes no toleran el picante intenso.
- Colores y variantes: Existen varias versiones, siendo las más populares el pipián verde (hecho con pepitas crudas, chiles verdes y hierbas), el pipián rojo (con chiles secos y pepitas tostadas), y el menos común pero igualmente sabroso pipián blanco, con almendras o nueces. Cada uno tiene su encanto y su historia.

RECETAS CON PIPIÁN:
Usos comunes del pipián en la gastronomía mexicana
El pipián es una de esas salsas que se adapta a casi todo. Su consistencia espesa y su sabor bien equilibrado lo convierten en un acompañamiento ideal para una gran variedad de platillos. En la cocina mexicana, se utiliza principalmente como salsa para:
- Carnes: Es común verlo acompañando pollo, pavo, cerdo, res, pato o incluso conejo. Se sirve bañado sobre la carne cocida o guisada, dando como resultado un platillo lleno de sabor y tradición.
- Pescado y camarones: Aunque no es tan común como en carnes, el pipián también se puede usar con mariscos, especialmente si buscas un giro original y lleno de sabor.
- Verduras: Calabazas, chayotes, papas, nopales o ejotes pueden servirse con pipián, convirtiéndose en opciones vegetarianas sabrosas y llenadoras.
- Tamales: En muchas regiones se preparan tamales rellenos con pipián, ya sea verde o rojo. Son un clásico de fiestas y celebraciones.
- Arroz: El pipián también se sirve como salsa sobre arroz blanco o rojo, aportando un toque especial a las comidas cotidianas.

¿CÓMO PREPARAR PIPIÁN EN CASA FÁCIL Y RÁPIDO?
Si quieres llevar a tu cocina un pedacito de la tradición mexicana, el pipián es una excelente forma de comenzar. Aunque hay muchas variantes según la región, esta receta básica te dará una base sólida para experimentar y adaptarla a tu gusto.
Ingredientes:
- Pepitas de calabaza (peladas)
- Ajonjolí
- Cacahuates (sin sal)
- Chiles secos (guajillo, ancho o pasilla, según tu preferencia)
- Dientes de ajo
- Cebolla
- Jitomates medianos
- Especias al gusto (comino, orégano, pimienta, canela, clavo)
- Caldo de pollo (puede ser vegetal si prefieres una versión vegetariana)
- Sal al gusto

Preparación:
- Tuesta las semillas: En un sartén seco, tuesta ligeramente las pepitas, el ajonjolí y los cacahuates hasta que estén doraditos y desprendan su aroma. Reserva.
- Limpia y tuesta los chiles: Quita las semillas y venas de los chiles. Luego tuéstalos ligeramente en el sartén, con cuidado de que no se quemen. Hidrátalos en agua caliente durante 10 minutos.
- Asa los ingredientes frescos: Asa los jitomates, la cebolla y los dientes de ajo en un comal o sartén hasta que estén bien dorados.
- Muele todo: En una licuadora o molcajete, muele las semillas, los chiles hidratados, los jitomates, la cebolla, el ajo y las especias. Agrega un poco de caldo para facilitar el proceso.
- Cocina la salsa: Vierte la mezcla en una olla con un poco de aceite caliente. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente. Añade más caldo si es necesario y ajusta la sal. Cocina por unos 15 a 20 minutos hasta que la salsa espese y los sabores se integren.
Fuentes:
