Aunque las grasas saturadas nos son, precisamente, buenas para tu organismo, es importante consumir un pequeño porcentaje de estas.
La comida es una tradición y un placer, pero a veces nos pasamos de lanza con las grasas saturadas. ¡No te agüites! Comer rico no está peleado con comer bien.
En nuestra cultura, los sabores intensos, las preparaciones generosas y los antojos forman parte del día a día, pero también es importante saber qué le estamos dando a nuestro cuerpo.
Aquí te damos las herramientas para que le entres a la comida con conocimiento, sin miedo y con todo el sabor. Aprende a identificar las grasas que sí te ayudan, a sustituir ingredientes sin sacrificar la sazón, y a equilibrar tus platillos para que sigas disfrutando de lo mejor de nuestra tierra, pero con conciencia.
¿QUÉ SON LAS GRASAS SATURADAS Y POR QUÉ LE TENEMOS TANTO MIEDO?
Las grasas saturadas son un tipo de grasa que se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como la carne roja, el queso, la mantequilla y la crema. También se encuentran en algunos aceites vegetales, como el aceite de coco y el aceite de palma.
Pero… ¿Por qué les tenemos miedo? Pues verás, se ha demostrado que este tipo de grasas elevan el colesterol LDL (el "malo"), lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
Es por ello que la mayoría de los profesionales de la nutrición los ‘satanizan’ y los encierran en un grupo de alimentos malos.

Como lo mencionamos anteriormente, las grasas saturadas son el un tipo de grasa con muy mala fama en las cocinas de todo el mundo; mejor dicho, entre menos grasas saturadas mejor. Sin embargo, ¿Es posible que hayan grasas saturadas buenas? Echa un vistazo a esta información:
- No existe una "grasa saturada buena" como tal. Todas las grasas saturadas tienen el potencial de elevar el colesterol LDL, también conocido como "colesterol malo", lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pero, como todo en la vida, el contexto importa.
- Algunas fuentes naturales de grasas vegetales saturadas, como el aceite de coco, el chocolate oscuro o ciertos productos lácteos enteros, también vienen acompañadas de nutrientes valiosos como antioxidantes, calcio o compuestos bioactivos.
- Lo anterior no significa que puedas comerlos sin medida, pero sí que, dentro de una dieta balanceada, pueden tener cabida sin causar problemas.
- ¿Entonces qué hacemos? La clave está en la moderación y en elegir fuentes de grasas saturadas que también aporten otros beneficios nutricionales.
- Prioriza alimentos lo menos procesados posible, combina con grasas no saturadas (como las del aguacate, nueces o aceite de oliva), y mantén una dieta variada y colorida. Así, podrás disfrutar sin culpa y sin comprometer tu bienestar.

IDEAS DE RECETAS CON BALANCE DE GRASAS:
TOP 7 ALIMENTOS COMUNES EN MÉXICO CON GRASAS SATURADAS
Estos son algunos alimentos comunes en la dieta mexicana que contienen altas cantidades de grasas saturadas:
- Tacos al pastor: Deliciosos, pero cargados de grasa.
- Chicharrón: Crujiente y sabroso, pero alto en grasa saturada.
- Queso Oaxaca: Ideal para quesadillas, pero moderado en su consumo.
- Carnes rojas: Res, cerdo, cordero... deliciosas, pero con grasa saturada.
- Crema: Para darle un toque especial a tus platillos, pero con moderación.
- Mantequilla: Para cocinar y untar, pero con cuidado.
- Aceite de coco y palma: Usados en algunos productos procesados, revisa las etiquetas.

CONSEJOS PARA DISFRUTAR LA COMIDA MEXICANA SIN EXCEDERTE CON LAS GRASAS SATURADAS
¡No tienes que renunciar a tus platillos favoritos! Aquí te damos algunos tips para disfrutar la comida mexicana sin excederte con las grasas saturadas:
- Elige cortes de carne magros: Prefiere el pollo sin piel, el pescado y los cortes de res con poca grasa.
- Cocina con aceites de mejor calidad nutricional: Usa aceite de oliva, aguacate o canola en lugar de mantequilla o manteca.
- Modera el consumo de queso y crema: Úsalos con moderación y elige opciones bajas en grasa.
- Prepara tus propios tacos al pastor: Así controlas la cantidad de grasa y eliges ingredientes más naturales.
- Hornea en lugar de freír: Prepara tus platillos al horno en lugar de freírlos para reducir la cantidad de grasa puedes hacerlo en tu freidora de aire.
- Lee las etiquetas de los alimentos: Revisa la cantidad de grasas saturadas en los productos procesados y elige opciones más naturales.
Es de vital importancia que sepas que a través de este artículo te estamos informando con respecto a este tema. En ningún momento estamos incentivando al consumo de algún alimento. Para ello, es estrictamente necesario acudir con un profesional.
Fuentes:
- https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000838.htm
- https://www.nellycartro.com/grasas-saturadas/
- https://www.academianutricionydietetica.org/que-comer/colesterol-grasas-saturadas-insaturadas/
- https://www.mysanitas.com/es/blog/%C2%BFlas-grasas-son-buenas-para-la-salud-mitos-y-realidades-de-las-grasas
